
Yo no creo en la existencia de malas personas, solo malentendimiento o simplemente gente hundida en diferentes puntos de vista. No creo poder proseguir a robarme el orgullo de alguien, no conozco la humillación y no desearía conocerla.
Me paresco al viento, vengo, voy y observo cuidadosamente. Te he visto a ti, a ti también, si a tu alma también y tu espíritu; tus pensamientos y deseos.Conozco tus sentimientos profundos llenos de calor interno, fuego perpetuo.
Yo no creo en la existencia de malas personas, solo malentendimiento o simplemente gente hundida en diferentes puntos de vista; entregada a la elección sin poder usar elegibilidad; algo así como sueños no resueltos, sensaciones sin nombre o amantes sin declarar su votos.
Indescriptible sensación la de mi cuerpo al analizar este mundo tan extenso, infinito, o, finito, es un mundo lleno pero vacío en su comprensión. Una vanidad de porte feo, algo así como una canción o un libro que jamás se terminó. Un sufrir desvanecido acompañado por la melancolía en las sombras de los recuerdos, dulce amiga del alcohol. Al fuego el agua que lo opaca, al humano la divinidad que lo ata, a las criaturas su dificultad o evolución. Trascendentalismo emocional, espiritual o físico. Especies, ciencias, filosofías, todas al final nacieron de mi amigo surrealismo; necesario para crear, sentir, pensar.
Yo soy disfuncional, dudoso, fanático de la demencia. La locura me ha permitido ver un mundo sin velos, si algún día lo contemplas, tu, reconocerás como mi realidad te empapo. Verás lo visto por mis ojos, entenderás lo entendido por mi intelecto, te sumergirás, luego notarás... lo cruel es bondadoso, lo simple es complejo y lo mágico es siempre real. Cada ángulo perspectivo con cada punto del circulo terrestre rodeara tus ojos formando una circunferencia; 360 grados de surrealismo real. Yo te veré con agrado cuando lo intentes y pacientemente los resuelvas pues, irónico puede ser encontrar que el sentido no crea más que non-sense.
La vanidad no valdrá más o menos pero su equivalencia , el orgullo no dejará su narcicismo y yo soy yo y mis circunstancias.
No olvides nunca mis palabras querido pupilo, todas son para crecer en espíritu y paciencia. La sensibilidad a lo natural quitará tu humanidad, esa rareza es buena; la felicidad de una rosa oler, de un árbol ver, de la arena sentir.
No olvides nunca mis palabras querido pupilo, todas son para crecer en espíritu y paciencia. Felicidad en ti mismo encontrarás, tú, serás autónomo de la vida. Amor ágape, razón, voluntad y fe en un virtuoso te convertirán